viernes, 11 de marzo de 2011

LA LEY ESPIRITUAL DE LA PURIFICACION POR SERAPIS BAY

La Gran Ley Eterna, es que todo individuo debe purificar sus pro­pias creaciones por su propia apli­cación y el empleo de la Llama Violeta Consumidora. Habiendo creado sus imperfecciones y limi­taciones, debe purificarlas hasta que su ser y su mundo manifiesten la perfección. Entonces será libre porque a través de la purificación se incrementa su cuerpo de luz.

Cada uno de ustedes es multidimensional posee un número de cuerpos. Ustedes están bien familiarizados con uno de ellos, el cuerpo físico, pero mucho menos con el cuerpo emocional, con el mental y con el espiritual. Todos estos cuerpos están compuestos de energía, pero esa energía no pertenece al espectro electromagnético con el cual están familiarizados, como la luz, las ondas de radio o los rayos x. Hablo de la energía que subyace, que se encuentra detrás, de esta energía que te es familiar; y detrás de lo que llamas la materia. No puede ser detectada por los instrumentos científicos porque esos instrumentos también están hechos de materia y ningún instrumento puede detectar frecuencias más elevadas que aquellas de las cuales está hecho.

El resultado obtenido en sus pensamientos, en su ser y en su mundo por aquél que emplee la Llama Violeta Consumidora, es la purificación de la sustancia y de la energía de todos sus cuerpos, mental, sentimental y físico. La Llama Violeta frena los torbellinos de acción vibratoria en el cuerpo de los sentimientos, disuelve las impurezas en la carne y consume las formas pensamiento falso en el cuerpo mental. Así, el ser humano establece el hábito de pensar, sen­tir y hablar constructivamente. La Llama Violeta multiplica las vibra­ciones de los pensamientos y del cuerpo físico. Entonces, las co­rrientes de Luz y de Energía que provienen de la Presencia pueden fluir en perfecto equilibrio trayen­do el bienestar a los sentimientos, lo que es absolutamente indispen­sable si se quiere que la salud sea manifestada y mantenida en el cuerpo.

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