sábado, 30 de abril de 2011

Conexión con Kailash. Lord Shiva






Siénteme en tu cuerpo ahora, especialmente en el eje central de tu cuerpo. Como mi poder está en ti, tú y yo somos uno. Vengo desde lejos, soy una fuerza que por tres veces se ha encarnado en la Tierra y ahora vive latente en las montañas de los Himalayas. Mucha gente viene a verme, muchos peregrinos a adorarme; es duro llegar hasta mí. En la montaña de Kailash se puede sentir mi fuerza cuando uno acude con sinceridad y ahí transmuto y elevo los errores de la humanidad, porque quien me recibe tiene en sí sinceridad. Así, en la medida en que me sintáis con fuerza ahora, esa es la medida en que sois sinceros con vosotros mismos.


Yo soy Shiva, ahora vuestro compañero, ahora en el eje central de tu cuerpo. Te traigo el poder de terminar con las cosas que ya no necesitas, y ahí está la necesidad de ser sincero para decidir qué es lo que no necesitas, para prescindir de ello. Al igual que esa cueva en la que has entrado en la visión anterior, yo soy el destructor del miedo, el que destruye ese miedo que has liberado en tu interior, el que destruye el miedo fundamentalmente a la libertad; la libertad sirve en su estado sublime, cuando hay amor, sirve para ayudar a los demás.


Desde el eje central de tu cuerpo yo te doy fuerza para mantenerte limpio de lo que no necesitas, pero alrededor creo un círculo de fuego espiritual para transmutar lo que te rodea, y es tu libertad hacer que este círculo gire, hacer que funcione. Cuando el círculo gira esto implica que tú estás dispuesta a ayudar a los demás. Entonces las encarnaciones que has vivido y vivirás muestran su karma a los demás, puedes a través de ellas identificarte con los demás, porque ya que has sido y serás todo lo que hay, puedes reflejarte en todo lo que existe a tu alrededor. Al entrar este circuito en funcionamiento, cada vez que tú miras alrededor, ves a través de uno de los fuegos del círculo que te rodea, ves a través de una de las vidas que has vivido y que vivirás y todo lo que te rodea, por tanto, eres tú mismo en un momento o en otro. A través de este ser uno mismo con lo de afuera es que el karma se equilibra y encuentras en él la paz. Si tú te limpias adentro de ti, si te limpias a ti mismo, no es para vivir vacío, es para que tu karma se amplíe y lo compartas con el karma del mundo. Una persona que ha transmutado su interior, entonces se va a dedicar a transmutar el interior de los demás. Siempre continuará. La tarea de iluminación sobre la Tierra siempre continuará. Un ser que a través de mi poder se queda vacío y se aísla de los demás, gana una carga energética muy fuerte pero es una carga que le acaba por estorbar, por molestar, porque su propio brillo, su luz, le hace enorgullecer, es tan grande, que no puede ver hacia fuera el mundo exterior, que no puede ver la carga de los demás, se vuelve egoísta en su espiritualidad.

Puedes sentir ahora el vacío en tu interior; es generado por una matriz energética que te conecta ahora con el monte Kailash, que purifica el centro de tu alma hacia el ser puro diamantino en el centro de tu corazón. Es la segunda vez que yo traigo esta matriz energética a esta ciudad, la anterior vez fue en el día de ayer. Mañana lo haré de nuevo aunque vosotros no estéis, allá donde estéis actuaréis como repetidores para esta energía. Su función es limpieza y comprensión. Liberar de tu carga, comprender la carga de los demás para poder ayudar. Estáis geográficamente en un rincón de Europa que se encarga de limpiar, reciclar la energía continental. Así esta matriz energética que se establece ahora ayudará a que comprendáis mejor lo que viene desde el centro de Europa, otra forma de pensar más abierta, más práctica, más realista. Si dejáis hacer en vuestros cuerpos retornaréis esta energía con un carácter más creativo, espiritual, paciente.


Yo os conecto desde lo que se llamó por mucho tiempo el centro del mundo, y realmente estoy en el techo del planeta. Desde aquí se os ve como un organismo que quiere saltar al vacío, hacia una vibración irreal que busca un paraíso que existe ya sobre la tierra pero que se niega a aceptar. Como grupo, como sociedad, no conseguís sentir que estáis en el paraíso, no conseguís abriros a lo que viene de fuera, esta energía os trae comprensión para que lo hagáis, pero también purificación; el que no acepta lo de fuera es que no acepta lo de dentro, es que no se siente limpio. Aquí yo os traigo la capacidad de sentiros fuera del pecado y del juicio hacia los demás.

Tú eres amado, tan profundamente amado.


Canalizado  por Alberto Saiz.

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