domingo, 3 de abril de 2011

LA ASCENSION - POR KUTHUMI


La trascripción es de Susannah

Nuestra herencia colectiva como nueva humanidad es para este planeta.

Nuestro legado personal es la chispa divina dentro del corazón y el equipaje completo que traemos con nosotros cuando llegamos a este mundo. Principalmente consiste en siete cuerpos: el yo divino, el yo superior, el cuerpo mental superior, el cuerpo mental inferior, el cuerpo emocional, el cuerpo físico y el cuerpo etéreo.

El alma es el potencial vivo del Dios que en el sentido de la evolución, tiene una dinámica que le permite introducirse en dimensiones diversas y estados de la conciencia diferentes. El alma mantiene sus experiencias en la memoria.

El alma está compuesta de ectoplasma, vive en diversos planos en al mismo tiempo y experimenta diferentes formas de existencia porque nació en otros mundos con una identidad y un destino.

Ascender espiritualmente es tener conciencia en otra dimensión más elevada que la nuestra (ANCLAR LA CONCIENCIA DEL YO SUPERIOR).

Este aceleramiento, esta rapidez que de pronto ha alcanzado su proceso de cambio y transformación, ha ido desarrollando en usted la confianza de que el poder reside y habita en usted. En tan sólo unos pocos años, usted ha realizado un trabajo con usted mismo, que podría tomar muchas vidas; de no existir la madurez que se requiere en su vehículo de expresión física y la necesaria expansión y elevación de su plano mental hacia las regiones más altas que rigen los planos superiores de la conciencia. Así ha llegado usted a comprender que las fuerzas y energías que usted activa y reacomoda de forma reiterada y consciente en las profundidades de su campo de energías propias, responden a su intención dirigida y a su voluntad sostenida. Para llegar hasta este punto, usted ha tenido que alcanzar un nivel de desarrollo de su esfera mental que le permite actuar directamente sobre la materia que es el cuerpo físico en su caso.

Cuando usted actúa sobre su vehículo físico a través de su poder interior acumulado, usted está actuando sobre los cuatro elementos de Aire, Agua, Fuego y Tierra, y lo hace a través del quinto elemento que es el Éter. Si usted no hubiera alcanzado el necesario desarrollo en sus cuerpos físico, mental y emocional y no hubiera podido sostener sus energías sincronizadas en la configuración más alta por el tiempo necesario, su acceso al quinto elemento de manera despierta y consciente no se hubiera producido. En el actual estadio evolutivo de la Humanidad, este quinto elemento es el canal o vehículo que mejor facilita la expresión de las energías de Orden, Belleza y Perfección del Gran Espíritu en la Tierra. De todos los elementos; el quinto es el más sutil, etéreo y refinado, pero a un tiempo, su grado de materialidad queda dentro del perímetro de acción que está disponible para el Ser Humano que realiza trabajo de transformación interior activo y sostenido.


La verdad es la esencia del Amor de la cual toda la realidad se extiende y es la base de tu luz en la Tierra. La integridad y el balance de todos tus cuerpos de luz, te crea la libertad para ser quien realmente eres. La confianza es un saber interno que te permite reconocer lo verdadero de todos los niveles de la realidad. Cuando estás calificando correctamente tu propia luz, tu energía, tu amor y tu pasión, te estás experimentando como un ser inmortal e ilimitado, por lo tanto estás ascendiendo. Tú puedes preguntar a tus guías espirituales si estás ascendiendo.

Purificamos nuestros cuerpos inferiores y los reajustamos con la frecuencia y la luz de nuestro Yo Superior. Dominamos nuestra mente y nuestras emociones, guiamos nuestras vidas. Nos sentimos parte de la Conciencia Universal que está enfocada en la manifestación de un bienestar común o particular de lo que necesitamos y que nos prepare para una jornada evolutiva humana.

Como un espíritu libre que eres, si estás buscando tu Ascensión, debe de desearlo realmente y cuando tienes un conocimiento profundo de lo que realmente eres, ya estás a punto de alcanzarla.

Despertar todos los canales del cuerpo etéreo con más luz, para que fluya la energía, ayuda en la alineación con el yo superior. Mover nuestro Merkabah y el legado de nuestro chakra del corazón que es nuestra chispa divina con la meditación del chakra unificado, y para anclar en nosotros la energía de las rejillas y de las llamas.

La Ascensión es la meta de la vida para los hijos e hijas de Dios. Es cuando el alma se reúne con el espíritu y la Presencia Yo Soy. Es la iniciación final del alma después de su estancia en el tiempo y en el espacio de la tercera dimensión.

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