sábado, 14 de mayo de 2011

DISFRUTE DEL AMOR ASCENDIDO POR SAINT GERMAIN


Saludos. Yo Soy Saint Germain, El maestro alquimista del nuevo Ser Humano. Me alegra grandemente estar con usted en su propio espacio, un espacio en el que usted se sostiene cada vez más en sus propias energías. Usted no ha tenido que salir a buscarme, no ha tenido que abandonar su lugar personal para reunirse conmigo. Es mi presencia la que acude ante usted como un modo de confirmarle que todo aquello que requiera para su proceso de ascensión llegará hasta el lugar en el que usted se encuentra. Por eso he venido, por eso me encuentro a su lado, y tal y como usted lo ha solicitado, en este mismo momento me acerco todavía más, cálidamente, y por los próximos minutos Yo Soy Uno con usted. Son increíbles las posibilidades que se abren para la Humanidad y para cada Ser Humano que expande su conciencia y acepta con naturalidad su proceso de transformación. Usted se va apartando todos los días del viejo mundo que ha conocido al tiempo que se acerca a lo nuevo y se une a la comparsa de millones de seres humanos que viven una nueva vida sin tener que pasar por el proceso de muerte y nacimiento. En este mismo momento, en este lado del velo, hay millones de seres de luz, millones de espíritus brillantes y millones de entidades angélicas que no han tenido experiencias humanas y que le miran a usted llenos de emoción y de curiosidad.


¡Sí, mis amados! No todos los ángeles se sienten capaces de venir a la Tierra, no todos los ángeles se sienten preparados y listos para la experiencia terrestre. Hay mucho estudio en los planos superiores sobre lo que es la vida actual en este planeta y hay mucha observación sobre lo que implica y requiere el dominio del cuerpo físico para un Ser que nunca antes ha tenido esta experiencia. ¿Comprende ahora porqué al ángel Índigo que tiene cerca se le ha hecho tan difícil masticar y tragar los alimentos; por qué para él es un tortura comunicarse con palabras y por que -no importa cuánto salte o brinque- moverse entre dimensiones ya no es lo fácil que se hace en este lado del velo?


Aunque los seres humano Índigos son ángeles muy antiguos, algunos nunca habían estado en la Tierra y otros sólo la habían visitado por tiempos muy breves. La mayoría de los humanos Índigo traen la energía, vibración y conciencia de grandes maestros de sabiduría cósmicos que lograron sus estados de conciencia iluminada y su ascensión a la Fuente en humanidades que habitaron otros lugares del Universo. Ellos también están sorprendidos con la vida en este planeta, por eso miran a los adultos y su entorno entre curiosos e incrédulos. Sin embargo, estos ángeles viejos conocen muy bien el propósito divino y por eso han venido. ¡Saben que nunca antes hubo tierra tan fértil a la semilla del cristo cósmico!
¿Cómo es posible que los humanos hagan las cosas que hacen? - preguntan sus iguales angélicos. "Tienen que vestirse y tienen que comer y tienen que bañarse. ¡Todos los días! Tienen que dormir y se ponen ropa distinta y muchos zapatos y medias y además parecen convencidos de que se tienen que hacer las uñas y el pelo y lavar el automóvil. ¿De donde sacan tiempo para conectar con la divinidad?


Entonces, mis amados, los que sí hemos sido humanos nos apresuramos a contestar que para eso existe la sexualidad, y que para millones de seres humanos, principalmente para aquellos que todavía no despiertan a la nueva condición ascendida, el establecimiento del balance de sus energías a través de la sexualidad es la actividad más cercana a una experiencia de conexión con la divinidad que puedan tener. Así como se sorprenden muchos de ustedes con mis palabras sobre alquimia sexual, así de sorprendidos están los ángeles que no han sido humanos con todo lo que ocurre en el día a día de un Ser Humano en este planeta Tierra. Por eso ustedes nos han pedido que les recordemos la importancia de las energías sexuales en este tramo del proceso de ascensión humana y es lo que haremos en este momento. En este lado del velo nos parece prudente conversar sobre el tema en esta particular etapa de sus vidas, pues ustedes deben saber que con la ascensión no termina la vida sexual del Ser Humano. (Risas) ¿Me escucha? Su vida sexual no termina, no se acaba. Pero sí se transforma. Se eleva, asciende hacia otro nivel de comprensión de la divinidad, hacia otro nivel de comprensión de su humanidad, hacia el nivel de conciencia ascendido.


Póngase cómodo mi querido Humano Ascendido, porque en este momento le voy a hablar sobre ese misterioso tiempo-espacio en el que las energías del Ser Humano colapsan placenteramente por breves segundos, se reconfiguran en el patrón más elevado que le sea posible alcanzar en ese instante y la calma y la serenidad -aunque sea por poco tiempo- se establecen en su vida. Voy a hablarle sobre lo que han significado para la Tierra los últimos cincuenta años del orgasmo. Voy a hablarle de los hechos que precedieron la revolución sexual que comenzó en los años '50 de su siglo pasado y que fue un tiempo en el cual todo el mundo quiso tener orgasmos. Busquen en su historia de mitad de siglo XX y encontrarán que de pronto, todo el mundo quería saber cómo lograr orgasmos múltiples, orgasmos centralizados, orgasmos localizados, orgasmos simultáneos y apareció una gama inmensa de conceptos sobre lo que debía ser y no debía ser la culminación de la experiencia sexual. No pase la página, no se incomode con este Ser que le habla y escuche lo que Yo, el maestro alquimista Saint Germain, he venido a recordarle desde el eterno Ahora.


Hubo una época de la evolución humana en que las experiencias sexuales estaban relegadas a una experiencia animal destinada a la reproducción para conservar la especie. En apariencia era una manifestación del instinto de supervivencia y una necesidad biológica que debía ser llenada entre los grupos humanos que habitaban el planeta. Pero en realidad eran esfuerzos mayúsculos de naturaleza divina destinados a mover la especie humana un paso más allá. Siendo el caso que los modos de la naturaleza son resonantes cuando de producir perfección y belleza se trata, muchos miles de años transcurrieron en este estadio evolutivo cuasi-animal del Ser Humano. Excepto para los sabios e iluminados que fueron surgiendo. Excepto para aquellos adelantados de la Humanidad que vivían aislados del resto, ocupando sus vidas en comprender la razón de ser de la Tierra y el lugar de la Humanidad que la habitaba en el esquema cósmico de las cosas.


En el silencio y en la soledad de los adeptos e iniciados de entonces, se develaban las leyes eternas que hacen posible el funcionamiento del Cosmos, y la verdad siempre presente de que el cuerpo humano es un microcosmos del macrocosmos se fue desplegando poco a poco, hasta que llegó a ser comprendida por aquellos seres humanos despiertos y corroborada por el paso del tiempo. En los centros de adoración, en los lugares aislados y ocultos destinados a la evolución espiritual y en los templos antiguos, los estudiosos de las energías protagónicas de la vida terrestre descubrieron y guardaron por miles de años un  gran secreto. Ellos, los iniciados, los adeptos, los adelantados, los de las togas y las túnicas de la maestría y la sabiduría, descubrieron la divinidad de la energía sexual y descubrieron que el orgasmo es un portal de conexión con la Divinidad.


Para protegerlo de los profanos, de aquellos que no estaban preparados para tal experiencia y que no serían capaz de comprenderla ni de integrarla y protegerla, hubo votos de secreto, hubo juramentos al Altísimo y una vez más el dedo de Isis fue puesto sobre los labios para sellar la verdad. Se hablaba de alquimia sexual, se hablaba de Amor Divino, se hablaba de magia sexual y -ya no es necesario ocultarlo- se realizaba el rito sexual. Así nacieron los antiguos ceremoniales y rituales iniciáticos de distinto nivel en los que el individuo era guiado a través de una experiencia orgásmica espiritualmente conducida.


Yo, Saint Germain, estuve allí ... varias veces. Usted también estuvo otras tantas. Hasta que sucedió lo inevitable. Los humanos con poder, la realeza, los poderosos gobernantes de tribus, pueblos y naciones, aquellos que en vidas anteriores habían pasado por la maravillosa y exquisita experiencia iniciática del orgasmo espiritualmente exaltado, llevaban este recuerdo en sus memorias celulares y así llegó el día en que hombres y mujeres destinadas a matrimonios política, económica y religiosamente convenidos, comenzaron a ser enviados a los templos y santuarios para ser preparados en las artes del Amor Divino. También sucedió que muchos de ellos nunca regresaron a sus pueblos y naciones y optaron por una vida 'amorosamente divina' junto a los adelantados del Espíritu. ¿Les extraña?


Bien saben ustedes que desde la remota antigüedad hasta los siglos de gloria monárquica en Europa, hubo la creencia de que los reyes, los gobernantes y sus descendientes, eran los representantes de Dios en su trono. De ahí las necesarias previsiones para que la energía del Amor Divino continuara derramándose sobre estos elegidos de forma ininterrumpida, aspiración que les llevaba a concertar alianzas matrimoniales entre los miembros de una misma familia. Por otro lado, luego de incontables generaciones ejerciendo el poder y el control político y religioso, ciertamente hubo otros secretos que guardar -los llamados secretos de Estado- que debían ser protegidos y cuidados de no ser expuestos ante los mortales comunes y el Amor Divino, y la forma de conseguirlo mediante el orgasmo espiritualmente exaltado siguió siendo uno de los secretos más custodiados. Hubo regiones del planeta en donde los hombres de poder quisieron asegurarse de tener grandes cantidades de ese Amor Divino y así a lo largo de las centurias fue socialmente aceptada la presencia y composición del harem, las geishas, las esposas, las concubinas, y todas las formas legales que tomaba la figura jurídica del matrimonio entre los poderosos de entonces. Todo esto es algo sobre lo cual un día les hablará El Morya, pues este Amigo de la Humanidad vivió en varias ocasiones los pormenores de la vida de linaje en las cortes y los palacios más suntuosos y ha sabido plasmar muy sabiamente esta búsqueda y necesidad del Amor Divino -aunque de forma muy velada- en las palabras de "Las Mil Y Una Noche". Tome en cuenta también, que la Reina de Saba, Helena de Troya, Cleopatra, Salomé y la siempre presente María Magdalena, son sólo los nombres de algunas de las mujeres que de forma muy particular inmortalizaron las complejidades de la búsqueda y la lucha por el acceso al Amor Divino a través del ritual iniciático y de las estructuras políticas, sociales y religiosas. En la parte masculina, Juan el Bautista es un conocedor del Amor Divino que se sostiene en sí mismo -resultado de sus años de ascetismo y vida contemplativa en el desierto-, y es decapitado cuando fracasan los intentos de Salomé por seducirlo. Otros ejemplos, en este caso dentro de las estructuras de poder de la época, son el Rey David y su hijo Salomón, ambos conocedores y expertos en las artes amatorias del Espíritu.


Como bien se desprende de los pedazos de historia que marcan esos nombres, la actividad sexual que una vez descubrieron y refinaron los seres humanos más adelantados y espiritualmente despiertos de la antigüedad, también fue una práctica iniciática y transformativa por la que hubo intriga, persecución y muerte durante milenios. Por esa razón fue guardada y custodiada por unos pocos en las órdenes secretas y esotéricas que sobrevivieron el paso del tiempo y cuando las condiciones estuvieron maduras en su siglo pasado, comenzó a ser desempolvada y rescatada de la noche de los tiempos. Así surgieron científicos y otros especialistas que dedicaron sus vidas al estudio de la sexualidad y de las energías humanas implicadas en el orgasmo y el clímax sexual. Hubo espacio en las universidades para hablar y profundizar en este vital asunto humano y apareció dinero para financiar estudios en laboratorios y centros de investigación. Luego se escribieron y publicaron libros sobre el tema y con ello vinieron las ventas millonarias que no han cesado hasta el día de hoy. Usted lo sabe, si alude al sexo en la tapa de portada, las ventas serán mayores, aunque lo que se ofrezca no sea más que una apariencia acartonada de las posibilidades espirituales que abre para el individuo una experiencia sexual ascendida.


Todo esto, amados Humanos Ascendidos, fue vital para la Humanidad a finales del milenio pasado, pues siglos de superstición y represión sexual debían ser barridos de la Tierra si es que en verdad se quería encaminar el planeta hacia la ascensión. Todavía se escucha el eco de la consigna "Hagamos el Amor y no la Guerra". ¿Lo recuerdan? Pregunte a los mayores, pues ellos saben sobre el movimiento "Peace and Love" de los años '60. Saben de los 'hippies', de la generación de los 'Niños Flor' y del "No-Bra" (se refiere a las manifestaciones públicas en donde las mujeres se quitaban el brassiere o sujetador). Ellos saben -y muchos formaron parte- de las experiencias colectivas que un grupo muy particular de seres humanos se dispuso a representar en el plano terrestre en un empuje final hacia el proceso de ascensión.


Yo, Saint Germain, puedo asegurar que si se miden y se pesan las energías ascendidas que hay en el interior del pote colectivo de la Humanidad -que son las que han hecho posible la monumental transformación humana de los últimos cincuenta años- las energías sexuales transformadas y transmutadas hacia frecuencias superiores representan una mayoría. Era necesario, tenía que hacerse, la sabia Humanidad de la Tierra puso en marcha un proceso dirigido a mover hacia niveles superiores las antiguas energías sexuales que yacían anquilosadas, mohosas, putrefactas e inmóviles en el mismo centro de las energías vitales y creativas del Ser Humano. ¿No ha visto usted el éxtasis y el placer en los rostros y en las palabras de los santos e iluminados? La conexión con la divinidad es placentera. La energía sexual es creativa, es la energía cósmica de la manifestación en todos los planos de la Creación. Es la energía divina que pone en marcha la creación del cuerpo que cada ángel humano requiere para su servicio en la Tierra. Es la energía divina que surge y procede de la Fuente Una y que por adaptación se manifiesta en las formas diversas que son creadas en el espacio-tiempo.


Esa es la energía que le hace a usted un Dios sobre la Tierra y que le permite crear "a imagen y semejanza". Es un don, un poder, que sólo tienen en los mundos aquellos seres destinados a ser Dioses en el largo devenir de las edades del Universo. Dioses con mayúscula, seres destinados por designio divino a ejercer la igualdad y la semejanza con el "Padre-Madre-Dios", la Fuente Una de la Creación, el Altísimo, el Gran Uno. Las energías sexuales del Ser Humano son un don y un atributo sobre el que millones de Humanos Ascendidos en todo el planeta deberán ganar dominio como parte de su evolución hacia la "Diosidad". Son energías que deben integrarse armoniosamente a la vida del individuo, porque cuando las energías sexuales son integradas y se permite su flujo y reflujo con naturalidad, convierten y transforman el acto sexual en un portal de liberación espiritual y por consiguiente en una herramienta que facilita la ascensión hacia niveles de conciencia superior.


Por eso ustedes, sabios e intuitivos que son, llaman "hacer el amor" al acto sexual. ¿Me escuchó? Se le llama hacer el amor y es correcto que así se le llame porque "cuando dos se reúnen en mi nombre ..." - y no creo necesario recordarle quién dijo esas palabras-, ahí está la divinidad, ahí está la energía del amor, lista para manifestar su poder de transformación en la Tierra. Queridos míos, disfruten de la nueva sexualidad que es propia de su nueva condición ascendida. En cierto que habrá una transición, porque sus energías sexuales deben atemperarse con su nuevo nivel de conciencia y por consiguiente se manifestará físicamente un período en el que las energías sexuales parecen haberse retirado de su centro.


Por un corto espacio de tiempo ustedes no encuentran su entusiasmo ni su pasión sexual. Lo que antes les excitaba ya no les llama la atención ni surte el efecto de antaño. Ya no son atraídos hacia aquellas instancias que una vez le fueron propicias a la actividad sexual. Ustedes están mudando sus energías de disfrute y de plenitud sexual hacia la Nueva Tierra y todo lo que no se corresponda con este entorno ascendido quedará atrás, se desvanecerá, dejará de ser, desaparecerá. Esas energías divinas y humanas son parte de las energías ascendidas que hacen que la vida en la Nueva Jerusalén sea amorosamente armoniosa. Millones de seres humanos están atravesando por este periodo de transición si saberlo. Son los que llaman a los medios de comunicación para que les asistan con lo que entienden es un problema de disfunción y de falta de entusiasmo pasional. La mayoría ha tenido vidas de pareja estables y funcionales y eso es precisamente lo que les ha llevado a las puertas de una nueva conciencia en donde las energías sexuales tienen que ser actualizadas.


Comprenda lo que le estamos explicando, entienda e integre las energías de actualización que le entregamos en el día de hoy y verá que la transición será más llevadera. Poco a poco encontrará ese centro desde el cual se activan sus nuevas energías sexuales y que es totalmente diferente al lugar del que surgían en el viejo Ser Humano. Su pasión regresará, habrá un nuevo placer, un nuevo disfrute, una nueva sensación, mucho más elevada y trascendida. Recuerde que usted lleva en sus memorias celulares el recuerdo de experiencias sexuales alineadas con el mundo del Espíritu. Esos recuerdos son su punto de partida. Usted no está comenzando de la nada. Pero a diferencia de antaño usted vivirá la experiencia del Amor Divino en la vida diaria. No tiene que ir a ningún lado. No tiene que ser un monje soldado en alguna orden iniciática ni una dama enclaustrada en el Amor Divino de algún monasterio. No tiene que ser parte de tramas palaciegas ni de luchas de poder. Sólo permita que suceda. Usted está completo en sus propias energías y la experiencia de compartir la esencia de su Ser a través de la sexualidad será de ahora en adelante un acto de Amor Divino, lleno de la nobleza y la belleza que es propia de los dioses.


¿Recuerda el matraz de Florencia? El globo de cristal que se les ha explicado representa al planeta (globo de Cristo) en el laboratorio alquímico. Sabe bien que le dijimos que en el interior del matraz las energías se acomodan hasta que surge algo totalmente nuevo. Algo que trasciende todo lo que existía anteriormente. Bueno, pues ahora queremos que vea la correspondencia entre el "matraz" y el colchón que ustedes conocen como "matress", y que es el lugar en el que la mayoría de las personas duermen, descansan y hacen el amor. No es necesario hacer un dibujo . Hacemos la analogía para recordarle que hay sabiduría en todas las cosas y que la verdad está en todas partes. ¿Requiere usted de mayor explicación? En ese caso tendrá que visitarnos en sus horas de sueño. ¿Comprende ahora porqué todavía es complicado conversar sobre las artes amatorias del Espíritu? ¡Es que constituyen la médula del secreto secretorum!


Así es, mis amados. Los seres humanos son un enigma para la mayoría de los seres cósmicos que no han sido humanos, porque en este lado del velo el amor es, el amor no tiene que hacerse. El amor es una constante, todo está hecho de amor y sincronizado en la frecuencia del Amor Divino. Esos otros ángeles que son iguales al ángel que está leyendo y escuchando estas palabras en algún lugar del planeta, esos ángeles que no sabían en dónde usted estaba ni qué tipo de cosas estaba haciendo, no salen de la sorpresa que les causa el encontrarle de nuevo, metido en este huevo cósmico, haciendo amor y asomando alegre su piquito como hace el polluelo que ya logró abrir el cascarón.


Este planeta, que una vez estuvo apartado del resto de la creación, que una vez estuvo en cuarentena espiritual, es descubierto todos lo días en distintos lugares del Universo. Igual que les ocurre a ustedes cada vez que descubren un nuevo planeta, una nueva luna, un nuevo sistema solar, una nueva constelación o una nueva galaxia, sus hermanos y hermanas en este lado del velo -aquellos que no sabían de usted desde hace eones de tiempo lineal-, se han enterando de que usted regresa a la Fuente después de mucho tiempo. Ya saben que usted no desapareció para no regresar jamás, sino que se fue de viaje a las profundidades de la materia planetaria y desde allí ha emergido con todos los conocimientos y la sabiduría que otras partes del Universo requerirán en otros tiempos y en otros espacios.


Sí, mis amados Humanos Ascendidos. Muchos planetas en el futuro cósmico y otras humanidades en otros tiempos no tendrán que pasar por las experiencias que usted, querido Ser Humano, ha tenido que vivir en la Tierra. No tendrán que vivir la intensidad del dolor, la férrea lucha del odio y del amoR, ni el desamparo y la orfandad espiritual. No tendrán que sumergirse profundamente en la dualidad de las experiencias de la vida humana porque eso es algo que ya han logrado exitosamente las humanidades que han vivido en la Tierra. Por eso el Ser Humano es honrado más allá del entendimiento humano, por eso es venerado en todo el Universo, por eso millones de legiones y huestes angélicas se han comprometido con la asistencia de sus iguales en la Tierra. Ellos saben que "Ya es tiempo de traerlos a casa", y toda la asistencia para facilitar la transición ha sido puesta en marcha para cada Ser Humano que emprenda el camino de regreso.


¿No siente usted a su alrededor la presión que ejercen sobre usted los que quieren abrazarle y decirle ¡Bienvenido!? En estos momento hay una interminable fila de seres angélicos y entidades luminosas que quieren estrechar su mano, quieren tocar la punta de sus vestiduras y oler el perfume que es propio de un Humano Ascendido. Yo, Saint Germain, amorosamente Soy Uno con los que desde todas partes del Universo han respondido al llamado de asistir a la Humanidad durante la transición hacia la Nueva Energía planetaria, durante el intenso periodo de éxodo hacia la Nueva Tierra.


¡Oh mis amados de tantas vidas. ¡Que maravilloso es cerrar el círculo de la separación y abrazarnos en su centro! ¡Que hermosa la danza de la ascensión planetaria y que bella es esta comparsa ascendida! Yo, Saint Germain, que una vez me lancé enloquecido de Amor Divino a la búsqueda de la ascensión y que luego continué todavía enloquecido de Amor Divino en asistencia a mis hermanos en la Tierra.Yo sabía que un día recogería junto a millones el fruto de estos esfuerzos. Yo sabía que ningún trabajo se realiza en vano y que en el Universo todo servicio es contado y adjudicado. Yo sabía que un día le abrazaría y aquí estoy junto a usted y junto a millones como usted; En una Tierra Ascendida que brilla esplendorosa desde todos los confines del Universo, bañada por la luz armónica y placentera que emanan las energías ascendidas de millones de seres humanas que ya han emprendido su regreso a casa.
Como siempre estaremos con usted en estas próximas semanas, y principalmente estaremos asistiendo y facilitando la actualización y activación de sus energías sexuales en la frecuencia del Amor Divino. Es necesario que se haga en esta parte del camino y así usted lo ha solicitado. Es fundamental para el sostenimiento del balance energético de la Tierra ante la intensidad de la tercera oleada de ascensión. Pero sobretodo tiene que hacerse porque usted es un Humano Ascendido, y el disfrute del Amor Divino del Espíritu en todos los órdenes de su vida es su derecho de nacimiento.
Yo Soy Saint Germain. Y Así Es.


Canalizado por Marilya P.C.
 

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