jueves, 8 de marzo de 2012

Arcángel Rafael - Vengo a poner fin a cualquier densidad y cualquier identificación a cualquier pesadez




Bodas Celestiales. 03-03-2012
Canalizado: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Traducción: Susana Milan




Yo soy Rafael, Arcángel. Amadísimos Niños del Único, yo soy la Onda que viene a aliviar y hacer ligero. Yo soy el Arcángel que viene a sanar lo que debe serlo. Y lo que debe ser sanado no es cualquier enfermedad sino la densidad y el dolor de la separación. Yo soy el Arcángel que en la Onda de Vida, es la Vibración que viene a poner fin a cualquier separación. Vengo a sanar la atadura a la densidad, la atadura a una persona, a una vida. Yo participo en devolveros a vuestro Ser Eterno. Vengo a poner fin a cualquier densidad y cualquier identificación a cualquier pesadez. Iluminando, haciendo que lo pesado no lo sea más. Yo soy el alivio de cualquier peso. Yo soy la ausencia de atadura, la Inocencia y la Infancia.


Yo soy la Onda que pone fin a todo contingente de lo que vosotros llamáis  materia. No negándola, no rechazándola sino más bien, trasladando vuestra mirada, de una mirada exterior a la ausencia de toda mirada. Porque todo lo que miráis, todo lo que veis, os aleja del Absoluto. La mirada (vuestra mirada) es proyección. La mirada es efímera, como el pensamiento, como el cuerpo, como el ego. Y por tanto, es dentro del yo que sois, donde creéis transfigurar, vencer y superar la Ilusión. No hay nada que vencer. No hay nada que superar. Solamente hay que establecerse más allá de cualquier estado, en vuestra ligereza, en vuestra Infancia, en vuestra despreocupación y en la Eternidad. Nada efímero podrá conocer y Ser la Eternidad. Mientras que vosotros os sintáis tributarios y pesados (en este cuerpo) inscritos entre un nacimiento y una muerte (que por esencia es efímera), no podéis pretender cualquier Eternidad, cualquier Absoluto.


Vengo a sanar por la Onda de Vida y por el Sonido que yo emito en vosotros, el sentido de identidad a lo efímero. Este cuerpo que sois está inscrito en lo efímero. Los pensamientos que emitís están inscritos en lo efímero. La conciencia no continúa, es alternancia entre la vigilia y el sueño. El soñar y la Supra-conciencia sólo son estados. Como todo estado, esas conciencias son efímeras.


Vengo a aliviar la identidad que creéis, la identificación a una conciencia. Yo lo permito (mediante la ligereza) la sanación. Solo lo efímero tiene necesidad de ser sanado. Porque la Eternidad no conoce ninguna densidad, ningún peso. La vida en este mundo os ha conducido a experimentar (a creer evolucionar, a percibir y conocer) con el fin de asegurar y de sanar, con el fin de haceros captar la extrañeza del límite. No podéis entender en el límite, cualquier límite. Ahí está la paradoja. Lo que creéis contener, o contiene. Lo que creéis ser (y lo que sois) os impide vivir la Onda de Vida. Vosotros no sois ni la conciencia, ni la Supra-conciencia, ni nada efímero de ninguna clase. ¿Quién, en efecto, recuerda en esta Tierra, otra cosa u otras vidas que no sean efímeras?


Vengo a liberaros de la contingencia y de la ignorancia. Porque ¿quién sabe y quién vive lo que habéis sido antes de lo efímero y que Sois, desde la Eternidad? El límite no puede pretender lo Ilimitado. Esa es la Libertad. Esa es la Liberación. Esto se llama en vuestro mundo: la Humildad. Ser todo (o ser Absoluto), es no ser nada. En cualquier caso, algo efímero que pueda ser llamado por vuestro nombre o apellido, por cualquier función (que es, por esencia es efímera). Vengo pues, a aliviar, haciéndoos rechazar sin renegar, todo lo que es efímero, todo lo que es limitado. Y entonces, la Onda de Vida pondrá fin a la ignorancia y al conocimiento, situándoos más allá de todo límite.


Yo soy el Arcángel de la Sanación, que no vengo a sanar algo efímero, a disipar el miedo de una enfermedad o de la muerte. Sino que vengo a sanar el miedo de todo miedo, la duda y toda duda. Por eso, no hay otra posibilidad que establecer toda Inmanencia más allá de la forma, más allá de la densidad, más allá de la carne, pero sin renegar. Simplemente por la Onda de vida, penetrar lo que Sois vosotros, más allá del ser que escucha, que piensa, que respira. Vengo a entregaros a lo Indecible, más allá de cualquier suposición, de cualquier imposibilidad, más allá de cualquier sueño y cualquier pesadilla. 


Yo soy la Sanación que puedo llamar última: la del fin de toda conciencia proyectada en un efímero, donde se espejean en el Sí. Nosotros somos lo que está antes mismo de la Conciencia. Nosotros somos UNO, más allá de cualquier adhesión, de cualquier experiencia, de cualquier estado de cualquier drama y de cualquier trama.


Yo soy el Arcángel que cura de todo límite, que sana del no Absoluto. Las palabras pronunciadas son la Vibración del alivio del espacio donde no existe ningún espacio, del tiempo donde no existe ningún tiempo, más allá de cualquier Conciencia, de cualquier Dimensión, de cualquier forma, de cualquier identidad, de cualquier persona. Esto es Libertad. Esto es Sanación. Nosotros sabemos, los Arcángeles (que vosotros, ahí donde estáis aun), sois el peso, la ignorancia, como el conocimiento, el sentido de un yo o el sentido de un Sí, son para vuestra conciencia, la única evidencia y la única realidad. Es la Onda que yo soy, la que os aporta esta Liberación, permitiéndoos desasiros de todo lo efímero. Porque por supuesto, el yo tiene el bello juego de haceros creer en vuestra Eternidad. Los pensamientos tienen el bello juego de haceros creer que vais a adquirir lo que de hecho, no os ha dejado nunca. La conciencia tiene el bello juego de mostraros la Luz como vuestro devenir. Pero no tenéis nada que devenir porque Sois, desde la Eternidad. No hay ningún camino. No hay ninguna distancia, ninguna separación, ninguna identidad.


Yo soy el Arcángel Rafael, el que es Libre. Yo soy la Onda de la Libertad. Esto es del dominio de vuestra única responsabilidad. Libertad. Verdad. Más allá de cualquier filtro y de todo velo. Más allá de todo cuerpo, de toda alma. Yo puedo decir con vosotros: vosotros sois Libertad. Solo la mirada densa (la del pensamiento, de la identidad que tiene un cuerpo, en lo efímero) tiende a haceros creer exactamente a la inversa. 


Yo soy el Arcángel RAFAEL. Vosotros sois la Libertad y la Absoluta Belleza. Todo lo demás solo es efímero. Lo efímero no se aprovechará jamás de la Eternidad. Yo os invito a la Sanación y a la Gracia. Yo soy RAFAEL. Nosotros somos el Amor. Efusión Vibratoria / Comunión.


Amado Arcángel Rafael; muéstrame el camino de mi sanación y purificación, para que nada me detenga en mi Ascensión. Consagra mis cuatro cuerpos inferiores. Amado Ángel médico de Dios y protector del Este; llévate con tu onda y con tu sonido; cualquier energía densa que me esté causando dolor. Tu dominio es la casa de la sanación. Te amo.

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