jueves, 21 de noviembre de 2013

MI APRENDIZAJE SOBRE EL AURA HUMANA CON EL MAESTRO KUTHUMI


EL AURA HUMANA SEGUN KUTHUMI
MENSAJE ENTREGADO A  MARK L. PROPHET Y ELIZABETH CLARE PROPHET

La trascripción es de Susannah

Yo deseo que seáis como una flor -una rosa o un loto- que espera en los pantanos de la vida para recibir las preciosas gotas de verdad que el Cielo ha preparado para vosotros.

El imán que creáis dentro de vuestro corazón es el triángulo ascendente. Y mientras más meditéis sobre el triángulo superpuesto a vuestro corazón, más se va convirtiendo éste en la realidad de las dimensiones de la Sagrada Trinidad en manifestación. Tan cierto como que el llamado obliga a la respuesta, la presencia de este campo energético, de este triángulo, combinada con las letras de la Llama Viva "YO SOY EL QUE YO SOY", va a atraer el triángulo descendente de la conciencia hacia el corazón. Y esta fusión de Creador y creación, a través de la intercesión del Yo Crístico y de la Llama Crística, es el fundamento de nuestro ejercicio por medio del cual el aura del hombre se convierte en el aura de Dios.


EL AURA O CAMPO MAGNÉTICO

La manifestación combinada de cuerpo, alma y mente, crea, alrededor de la columna vertebral y de la médula oblongada, emanaciones que algunos denominan aura humana y otros, campos magnéticos del cuerpo humano.

Cada individuo en el que arde la Llama de la Vida revela lo que es, precisamente en el campo energético de su ser y en las emanaciones magnéticas que rodean su forma física, como si lo pregonara a los cuatro vientos, todo lo que realmente es, todo lo que ha hecho e incluso el prodigio de lo que será.

Dentro del hombre hay ya una naturaleza creativa porque la calidad de la vida humana, fue previsto originalmente por Dios Todopoderoso. Ya es hora de que los hombres comiencen a examinarse como individuos con un potencial creativo que pueden usar para influir en las auras de los demás, pero que, a su vez, los hace susceptibles a la influencia de éstos, ya sea buena o mala. Los pensamientos de amor, alegría y paz -pensamientos divinos, creados en los corazones de los santos y de las huestes angelicales- nunca deberían evitarse, sino más bien incrementarse con el campo magnético del aura. Los hombres pueden aprender los unos de los otros y sus emanaciones áuricas pueden obtener beneficio del contacto con aquellos cuyas auras están llenas de virtudes.

El angel de la Presencia

Cada individuo tiene un ángel que representa la pureza del Dios infinito y que, por decreto divino, está asignado a su corriente de vida desde la fundación misma del mundo. Este ángel no sólo es capaz de leer los registros de la vida de todos los habitantes del planeta, sino también de comunicarse directamente con el corazón de Dios para "contemplar el rostro de mi Padre que está en el Cielo". Por lo tanto, el propósito de Dios de revelarse al ángel de Su Presencia, vinculado a cada uno de Sus hijos, se efectúa a través del Santo Yo Crístico, en perfecta armonía con el Plan Divino.

Lleguen a ser lo bastante impersonales en sus planteamientos, para atribuir "a uno de mis hermanos pequeñitos" la calidad del Cristo viviente (por ejemplo a sus mascotas). A los hombres no les es nada difícil creer que la Deidad en Su plenitud habitó en el cuerpo de Jesús, pero sí les es difícil creer que habita también en ellos mismos. Sin embargo, es lo que Dios ha hecho. Al conceder la Llama Crística, depositó Su plenitud en cada hijo e hija.

El aura y las influencias externas

Para continuar con los estudios sobre el aura, examinaremos ahora las influencias del mundo sobre la Mónada humana. El hombre es una criatura de diseño sencillo; sin embargo, se torna complejo al exteriorizar ese diseño. Cuando los hombres se ponen a pensar por primera vez sobre su naturaleza, apenas se dan cuenta de las ramificaciones de la conciencia de cada individuo. Las influencias y los pensamientos del mundo y los sentimientos de la humanidad se transmiten fácilmente, de forma consciente o inconsciente, de persona a persona; y, al transmitir los pensamientos y los sentimientos, ni el que los emite, ni el que los recibe tiene la menor garantía de que la estructura de su propósito permanecerá intacta.

Si la luz que el hombre lleva y transmite es indeseable, los que son fáciles víctimas de sus pensamientos y sentimientos, o los que tienen una afinidad natural con él, pueden reflejar en sus propios mundos los efectos de esos pensamientos y sentimientos. Así, hoy en día, muchos son víctimas de los pensamientos de otros –incluso de pensamientos provenientes de otras eras, los cuales prevalecen porque los hombres han puesto su atención y sus energías en ellos.

Efectivamente, se puede decir que el hombre ha dotado sus actos, malos o buenos, de una existencia semi-permanente y que la conciencia del bien y del mal, asimilada por Adán y Eva, sigue existiendo en el hombre actual, porque la ha perpetuado con su libre albedrío. Empero, si retorna a la conciencia edénica de Dios, el hombre es capaz de encontrar el Árbol de la Vida, que está en el centro de ella, de comer sus frutos y vivir eternamente (esta es la conciencia esférica de la que habla Sananda)

Dado que para el aura es tan fácil absorber el vicio como la virtud, el individuo tiene que entender cómo puede este proceso de transmisión de pensamientos y sentimientos ayudarle o estorbarle en su ocupación diaria. Como la gente no se da cuenta en absoluto de los efectos de la conciencia de las masas ni de la presión mental de vecinos y amigos, nosotros seguimos haciendo hincapié en la importancia de usar la Llama Violeta Transmutadora y el Tubo de Luz, para impedir eficazmente que en el aura penetren características indeseables y evitar sus efectos sobre la mente y el ser.

Ahora bien, sin lugar a dudas, ciertos problemas se manifiestan actualmente en el mundo tan sólo como resultado del contacto que el individuo tiene con el campo áurico o energético de la humanidad encarnada. Por lo tanto, se deben mostrar claramente métodos de protección, que han de comprenderse según el nivel de cada cual.

Las huestes angelicales y los Hermanos del Manto Dorado -que trabajan eficazmente con este conocimiento desde un punto de vista totalmente constructivo- ansían ver el día en que toda la humanidad comprenda cómo puede usar esta fuerza benéfica de su aura en forma correcta y adecuada. Porque los hombres verán que el aura está destinada a ser un reflejo de lo Bueno para todos los que se crucen en su camino y para el mundo en general. Por lo tanto, es la voluntad de Dios que cada generación trate de mejorar la calidad de la vida abundante en el planeta con todos los medios disponibles que se ajusten a las enseñanzas y prácticas del Cristo.

La protección del aura

Hacer uso de su Tubo de Luz y de la Llama Violeta Transmutadora como la máxima protección que se pueda tener contra las fuerzas manipuladoras y para impedir eficazmente que en el aura penetren características indeseables y evitar sus efectos sobre la mente y el ser. Si todos supieran cómo utilizar el Tubo de Luz y la Llama Violeta Consumidora, y creyeran en este método de auto-transformación, estoy seguro de que el mundo sería otro.


Yo deseo que seáis como una flor -una rosa o un loto- que espera en los pantanos de la vida para recibir las preciosas gotas de verdad que el Cielo ha preparado para vosotros. Si estáis dispuestos a esto, estoy convencido de que no necesitaréis más pruebas de la realidad de vuestro ser, del reino que lleváis dentro y que se está desplegando, ni de cómo podéis tomar posesión de él -tal como Dios desea- en forma segura, sana y correcta.

Por lo tanto, el deleite de la Ley de Dios estará hoy en la boca del hombre o de la mujer que pronuncie la Palabra viviente, invocando del Corazón de Dios aquella magnificencia que ya es de por sí, y reclamando en la Palabra YO SOY, la plenitud de la Divinidad incorporada en él, por ser coheredero de la Conciencia Universal Crística.

La coloración del aura

En cuanto a los efectos que los pensamientos y sentimientos tienen en el aura humana, mencionaremos brevemente el tema de la coloración. A medida que la intensidad de las luces blanca y violeta va aumentando en el aura -sobre todo los tonos pálidos y etéreos-, se nota la amplificación de la percepción del hombre y un aumento de su espiritualidad. Cuando la luz amarilla pálida -casi dorada- va inundando la mente, las proyecciones mismas de la inteligencia cósmica se manifiestan como rayos de luz conectados entre sí que permiten que la mente del hombre entre en contacto con la Mente Universal de Dios. Cuando en el aura se amplifica la belleza del color rosa pastel -fuego vibrante de la copa de amor universal-, el hombre es capaz de derramar sobre el mundo los pensamientos puros de amor divino. Como ya muchos saben, el color violeta -que tiene la más alta vibración en el espectro- es transmutativo y vigoroso. De regio linaje, el hombre que llena su aura de este color se inviste de la invencibilidad del Rey de Reyes. Este regio color es el Fuego Cósmico del Espíritu Santo que, cuando se mezcla con el Azul Celeste de la Voluntad de Dios, se manifiesta como el Amor Divino en acción en esa Sagrada Voluntad. La Luz Verde -eternamente nueva y abundante- carga el aura del hombre con el poder de la curación y provisión universales. Sellarlo todo en la Voluntad de Dios es beber del cáliz de dicha voluntad sagrada. En el azul eléctrico de los Maestros Ascendidos el aura refleja pureza y poder. Las vibraciones de la ira muchas veces se registran como ráfagas de color carmesí, del mismo modo que el negro se ve en el aura como la opacidad, causada por pensamientos y sentimientos negativos, de la luz de la Presencia que se descarga, generalmente en forma natural, a través del ser del hombre.                                     

Recordad, amados míos, que el tono del aura divina es una prolongación de Dios, tal como la forma de pensar y sentir es la prolongación de la conciencia humana. Cuando la conciencia mortal y su abuso de la luz interfieren en el aura en su estado natural y puro, se crean las coloraciones negativas que son tanto vistas como sentidas por los hombres más sensibles. Los colores puros del aura se enturbian cada vez que las emanaciones de los pensamientos y sentimientos imperfectos se mezclan con los colores puros emitidos a través del prisma del Cristo...

Con respecto a esto, quiero decir que es posible aprender a discernir los pensamientos y sentimientos de los mortales y a percibir lo que está pasando en su mundo. Pero debe tenerse en cuenta la diferencia entre pasiones momentáneas, conscientemente deseadas, y las tendencias emocionales profundamente arraigadas y perpetuadas. Cuán fácil es, en el proceso de discernir qué hay en el aura, ver lo que no es inmaculado en los sentimientos, pensamientos o actos de una persona, y no entender que tal vez se trata sólo de un disturbio temporal y superficial. Tiempo después, si esa persona no se cuida de anular tales disturbios, readiestrando la mente  y los sentimientos y gobernando conscientemente el flujo de la energía, puede tener lugar una penetración más profunda, debida a la cual la contaminación del aura alcanzará niveles subconscientes, prolongando así el tiempo en el que el hombre se entrega a estados negativos.

Todos los que desean amplificar el inmaculado concepto divino de los demás deberían tener mucho cuidado de no intensificar más bien -debido a sus percepciones incompletas- esas condiciones negativas, que tal vez ni siquiera existen en aquellos a quienes quieren ayudar, sino que tan sólo se manifiestan momentáneamente. Téngase en cuenta también la cuestión de la proyección de los campos energéticos colectivos de energía calificada negativamente que pueden convertirse en una pátina, o capa de sustancia que cubre la vibración natural de los individuos. Si bien es totalmente ajena al campo energético de los individuos, un observador descuidado o inexperto puede, en un momento inadecuado, diagnosticar dicha capa de oscuridad como un afloramiento de la base de su identidad.

Recordad siempre, amados corazones, que los que caen en el pantano saldrán tal vez cubiertos de lodo, porque las arenas movedizas de la vida, por su naturaleza misma, siempre tratan de hundir al hombre. No obstante, éste puede liberarse -y se libera- de tales condiciones, venciendo con la misma victoria gloriosa que hace que el loto surja de entre los pantanos de la vida.

Quiero que se entienda, pues, que con el simple acto de invocar la Luz de la Conciencia Crística el hombre puede superar el desagradable color verde amarillento de la envidia y del resentimiento, el amarillo lodoso del intelectualismo egoísta, los rojos carmesí de la pasión, e incluso el violeta casi negro de la justificación engreída.

La inocencia

Para ver a los demás claramente, amados corazones, recordad que el hombre primero tiene que percibir en sí mismo el hermoso cristal de la pureza cósmica. Luego, sacando la viga de su propio ojo, puede ver claramente para quitar la paja del ojo de su hermano. Al purificar vuestra percepción, podréis disfrutar de todo el proceso de la contemplación del Cristo en vosotros mismos y en los demás, a medida que, uno tras otro, los pequeños disturbios del aura se van aclarando gracias a la manifestación natural de la belleza candorosa de la inocencia cósmica.

¿Qué es la inocencia si no el sentido interno? El poema de victoria que Dios escribe por conducto del hombre está ya ahí como matriz y forma creativa, y espera que lo escriba en las páginas de la vida. La densidad humana puede haber interferido en la manifestación del Cristo en el hombre; sin embargo, la luz y el amor de la ley le han de aportar la máxima purificación, haciendo posible que los hermosos colores de la Conciencia Crística penetren en el aura. Los rasgos del carácter y la realidad del alma que componen el ser interno de un hombre o de una mujer. Los verdaderos buscadores han de interesarse pues, no tanto por la belleza exterior de las apariencias, sino por la belleza interior que produce esas manifestaciones en el aura humana que causan la admiración de todo maestro ascendido porque son la cristalización del diseño divino.

Los Señores del karma

En el caso de los Maestros Ascendidos y los Señores del Karma, es el puro deleite lo que los motiva a dar su sello de aprobación a todo lo que refleje el propósito divino en los que aspiran a representar a la Hermandad y a glorificar a Dios en su cuerpo y en su espíritu. ¡Qué magnifico potencial existe para cada hombre! Deseo que nuestros estudiantes mediten sobre la riqueza de la devoción natural, radiante y consagrante que Dios ha depositado en el hombre. La oportunidad de expresar la perfección del Espíritu Santo, cuando se entiende correctamente, permite al hombre confeccionar el Traje de Bodas de su propio Ser Crístico.    

No juzgar

La maestría con la que el verdadero adepto supera las condiciones exteriores, es necesariamente indicio de un estado espiritual avanzado del individuo. Yo preferiría mucho que los estudiantes consideraran el beneficio que obtendrían de contemplar lo bueno en sí mismos y en los demás y de pugnar por lo bueno, como ha dicho mi bienamado compañero El Morya. Porque es probable que el fruto del esfuerzo no siempre se muestre en la superficie, ni siquiera en la superficie del aura; pero se encuentra detrás, en el verdadero registro de vida de los logros del hombre. Por ello Dios ha dicho: "No juzguéis para que no seáis juzgados".

Claro está que hay momentos en que el hombre tiene que darse cuenta de que lo que ocurre en su mundo no es del Cristo. Es entonces cuando tiene que ser capaz de desembarazarse de sus problemas y de reconocer que ni estos ni las condiciones perjudiciales que lo rodean corresponden a la naturaleza de Dios. Por lo tanto, el Señor no le pide que prolongue sus problemas ni que se deje abrumar por lo que lo rodea. Debo añadir aquí que, al alimentar la naturaleza divina, el hombre encontrará que el aura se asemejará en forma muy natural a la Presencia en Su Radiante Perfección. Éste es el patrón que aparece en los cielos de la Conciencia de Dios y que puede aparecer en el cielo de la conciencia de todos los hombres, porque brota del modelo de perfección que está en germen en el hombre, tal como se manifiesta en la Presencia arriba.

Cuando Jesús dijo: “Yo y mi Padre somos uno”, se refería a la armonía de la radiación divina de la Presencia de Dios y el Cuerpo Causal o Yo Superior en la manifestación exterior, la cual se convirtió en una con Dios al reunirse con la realidad. Por eso, los rayos de colores que se habían concentrado en el "manto de muchos colores" se convirtieron en el nimbo, halo o resplandor de la Conciencia Crística que lo rodeaba: la túnica sin costuras que llevaba por ser Hijo de Dios.

Volverse uno con Dios

El acceso lógico a la realidad de Dios se encuentra en lo profundo del ser humano. El hombre es una verdadera mina de belleza y perfección cuando regresa a la imagen divina -y no conozco mejor forma de realizar el milagro de que la estrella del resplandor divino se refleje en el aura humana que el volverse uno con Dios. Este obstáculo que parece imposible de superar es la panacea que el hombre anhela, y que encontrará si la busca con suficiente diligencia y no tiene miedo de sacrificar su pequeño yo; porque todos los males humanos se curarán cuando se convierta en lo Divino en manifestación. ¡Cuán maravilloso será cuando el hombre dirija sus facultades de percepción a la contemplación de la realidad de Dios en sus propios pensamientos y criterio!

La conciencia

El hombre piensa que es materia sólida. Vive dentro de una envoltura de carne y hueso impregnada por su conciencia. La conciencia debe considerarse como el enlace del hombre con su Origen, y la flexibilidad de aquélla como la mayor de las ventajas del hombre; empero, cuando es usada incorrectamente, se convierte en su máxima debilidad. Hoy en día, la conciencia de la humanidad se deja influir tan fácilmente por actos triviales y bárbaros, que el magnífico designio cósmico preparado por el Cielo al crear al hombre raras veces se reconoce, ni siquiera escasamente. El hombre se enreda con facilidad en manifestaciones triviales del reino de lo terrenal; y sus enseñanzas, por su naturaleza, le hacen creer que los objetivos divinos y los actos de los maestros ascendidos no serán de su agrado.

La influencia de la conciencia en el aura

Ya es tiempo de que los hombres conciban el efecto que su conciencia y sus pensamientos tienen en el aura humana. Y hasta diré que incluso sus opiniones influyen fuertemente en ellos, para bien o para mal.

Me interesa hacer hincapié en que de la grandiosa Aura del Ser Crístico, bullente de luz, irradia una cualidad que es ya divina desde su emanación y que aporta curación, nobleza, honor y fortaleza cósmica a todos los que entran en contacto con ella.

El aura y los rayos cósmicos de Dios

El aura del hombre es, en efecto, literalmente, una emisora de las energías de Dios y sus rayos cósmicos. Las energías de luz y los pensamientos mismos de Dios y de los Maestros Ascendidos se combinan con los buenos pensamientos que surgen del plano mismo de la vida del individuo y luego se proyectan o se emiten al mundo de las formas, en todas direcciones.

La energía debe ser dirigida como el día perfecto que cae del Cielo y penetra en la vida de todos a los que toca. Dejad que cielos azules esplendorosos y gotas doradas de luz de sol fluyan copiosamente y atraviesen el follaje de la conciencia humana, para que se multipliquen el verdor, la belleza y el color del día de perfección en el pensamiento de todos los hombres.

Probad el camino de Dios, el camino de la perfección; porque tal como la Conciencia Crística es la mediadora entre Dios y el hombre, éste puede también convertirse en mediador junto con el  Cristo: y, envista de que hace lo que quiere con las energías que Dios le da, controla -en un sentido relativo dentro del mundo de la forma- una porción de la energía divina dada a todo el planeta. Cuando se dé cuenta de esto, los cimientos de su vida entera pueden cambiar, si él así lo desea. Cito este pensamiento que procede directamente de una conversación que tuve con el bienamado Morya; confío en que los estudiantes lo tomarán a pecho.

¡Qué maravillosa oportunidad os espera como regalo de Dios cuando empleéis correctamente Su energía! ¡Uf, podéis literalmente moldearos y moldear el mundo entero según la imagen divina! El potencial de bondades que yacen en el seno del hombre es en verdad prodigioso; y, a medida que éste vaya aprendiendo cómo ampliar y custodiar adecuadamente sus emanaciones áuricas, se irá dando cuenta cada vez más de este potencial.

Ser una manifestación de Dios

Nosotros haremos lo que esté de nuestra parte para dar a conocer el maravilloso reino de los cielos a todos los que podamos. En el nombre de Dios, ¿estáis dispuestos a ayudarnos a extendernos, como Sus pies y Sus manos, a iros convirtiendo amorosamente cada vez más en manifestaciones de la gracia de Dios? La nube del aura refulge, la nube del aura crece; la belleza del reino celestial se solidifica en el hombre a medida que va adquiriendo una mayor comprensión de su propia naturaleza real.

El sendero que conduce a las estrellas se encuentra en el hilo de luz anclado en el corazón, desde el cual se expande naturalmente el patrón áurico individual.

Trabajar con el Padre Creador y con Dios Padre

Todo el esfuerzo de Jesús estaba dirigido a demostrar lo que el hombre puede hacer y lo que el hombre puede ser cuando se une con la Llama Divina. Y yo os digo hoy que esto significa ser, existir, entender que sois un rayo de luz intensa que llega desde el Sol Central al mundo de la forma. Esta es la clave de la maestría creativa.

Es necesario que comprendáis que podéis aportar nuevamente magnificencia y devoción a la causa de vuestra propia e inmaculada libertad, y que ésta puede ser un río cristalino que fluye desde el trono de Dios, a través de vuestra aura -que habéis consagrado como recipiente del Espíritu Santo-, hasta el mundo de los hombres. Entended que, dondequiera que vais, os acompaña la oportunidad de hacer brillar vuestra Luz -vuestra aura- y que, porque sois, porque tenéis ser y sois ser, podéis empuñar la onda de iluminada fortuna y lanzar al mundo, casi con delirante abandono, vuestra copa de júbilo que se derrama por el simple hecho de que sois una manifestación de Dios. Debéis ampliar la comprensión de la magnificencia del flujo: el flujo de los pequeños electrones en su estado puro y ardiente que a veces parecen bailar en abandono total y otras marchar como soldaditos en formación exacta que ora se dispersan adoptando formas que al principio pueden parecer erráticas, ora se reagrupan en intrincados diseños geométricos.



Jesús dijo: “Yo no puedo hacer nada por mi cuenta, sino el Padre que mora en mí es el que realiza las obras. Entiéndase que los fuegos internos que se avivan en el Fuego del Espíritu Santo en vuestro seno pueden expandirse por vuestro propio deseo de ser la voluntad de Dios en acción. Entiéndase que estos fuegos actuarán como un imán divino para aumentar el flujo de perfección hacia vuestra aura y, de ahí, hacia el mundo. Compréndase que, por lo tanto, hay que ser cada día más entusiastas en la expansión cotidiana de vuestra luz a través de las meditaciones sobre el Espíritu Santo. Es nuestro deseo enseñar a los hombres que no es necesario que el aura humana sea nunca un mar lodoso, sino que puede siempre ser un mirar eterno en las corrientes de la perfección inmortal de donde surge el ser de cada hombre y mujer.

Las corrientes solares

No os dejéis engañar. La luz está ahí para ser contemplada. La luz está ahí para que os convirtáis en ella. ¡Reclamadla! ¡Identificaos con ella! Y sin hacer caso de que los hombres se burlen de su sencillez o no, no desistáis en vuestros esfuerzos candorosos de alcanzar la madurez en Dios. Algún día el Divino Hijo Varón llegará a vosotros y podréis contemplar y ser el Aura del Cristo Viviente. Seguirlo en la regeneración significa seguirlo en las corrientes solares de la luz que fue, es y siempre será.

La redención del mundo

Estamos esperando la redención del mundo y en nuestra Hermandad necesitamos hombres que, aunque hayan caído por error, puedan simplemente tener confianza y poner sus manos en las nuestras como si fueran las manos de Dios. El Cielo necesita en la Tierra hombres que puedan hacer las Obras de Dios. Para que un planeta cumpla su destino, debe contar con quienes puedan trabajar en la luz infalible de Dios, invulnerables a las fuerzas del anticristo que, si pudieran, derrumbarían toda noble empresa de los hijos e hijas de Dios, a los que de vez en cuando atacan y seguirán atacando maliciosamente valiéndose de métodos psíquicos; con ello, las vestiduras de sus auras resultan a veces penetradas e incluso rasgadas, a no ser que sean fortificadas espiritualmente. No obstante, cuando esta bendita aura se intensifica y solidifica debidamente con luz, se convierte en el escudo de Dios contra la intrusión de toda energía negativa, que repele automática y maravillosamente las saetas enviadas desde los reinos de la oscuridad, tratando de penetrar en la paz de Dios que reside en el interior, y por ende destruyéndola.

Permítaseme traer a la memoria de todos la envoltura natural de invulnerabilidad que sirve para proteger a todo hombre de esas saetas de insultante fortuna, que vuelan tan libremente entre los hombres por la atmósfera del planeta. Sin embargo, valiéndose de medidas extraordinarias, las fuerzas de la oscuridad con frecuencia logran causar toda clase de disputas entre los hombres, y por esa falta de armonía pierden momentáneamente su protección. Con este juego atrapan a los hombres desprevenidos y los atacan luego de nuevo con tal saña que, por temor, los obligan a abrir su mundo a las energías discordantes, y esto hace que sus prendas se desgarren.

Ahora quisiera decir llanamente que aparte de la fortaleza espiritual se requieren asimismo reservas espirituales, que casi podrían considerarse como baterías de reserva de energía cósmica. La acumulación de la luz de Dios dentro del aura a través de la comunión con el Señor de los ejércitos y mediante invocaciones y oraciones, más el hecho de mantener la conciencia en estrecho contacto con los ángeles, con los minúsculos constructores de la forma que actúan bajo dirección divina, y con todos los que son amigos de la luz, crea una alianza con las fuerzas del Cielo. A través del contacto con el aura de cada devoto, estos auténticos poderes de luz pueden, entonces, precipitar las fortificaciones espirituales necesarias que le darán una protección extraordinaria en momentos de necesidad.

Entienda cada estudiante que cuenta con una protección triple: primero, por la gracia de Dios goza de una inmunidad natural del alma que no debe perder por ira o por argucias psíquicas; luego, tiene la ayuda de las huestes angelicales y de los seres cósmicos con los que se ha unido y ha unido a su campo energético, con sus invocaciones y sus oraciones; y finalmente, y no menos importante, tiene la oportunidad de pedir a su propia Presencia que continúe el amparo divino, intensificando el Tubo de Luz, que también constituirá en su aura las necesarias capas energéticas de defensa que crean un concepto protector impenetrable.

El escudo de Dios

¿Queréis entender, junto conmigo, la necesidad de ser el escudo de Dios, de permanecer imperturbables sean cuales fueren las condiciones o dificultades a las que haya que hacer frente? Porque es el poder del Cielo el que vive dentro de vosotros para fortalecer la luz que emana de vuestro ser, tanto de dentro para afuera como de fuera para adentro. Vosotros podéis recibir, por fuera y por dentro, de la luz fortalecedora que hace que el hombre se dé realmente cuenta de que puede ser, tanto en su aura como en el puro ser de sus seres, un escudo de Dios, impenetrable, indómito y victorioso.   

Las huestes angelicales

Por su incredulidad, el hombre no ha podido darse cuenta de la magnífica protección que el aura humana puede recibir de las huestes angelicales. Debido a su falta de reconocimiento y de sintonía, se ha permitido pasar por muchas experiencias desgarradoras que podían haberse evitado con una simple llamada de auxilio a estos seres, a los que Dios ordenó desde la fundación del mundo que se convirtieran en sus raudos mensajeros de amor, sabiduría y poder.

¿Habéis pensado alguna vez en el amor, la sabiduría y el poder que comunican los ángeles? Me permito sugerir que lo hagáis hoy. Porque sobre el recorrido de vuestros pensamientos y su prolongación hacia los planos espirituales, sobre la trayectoria tan veloz y tan frecuentada del aire, estas infinitas criaturas del corazón de Dios, que en Su Nombre y con Su Poder prestan tan glorioso servicio, vuelan en las puntas de las alas de la Luz, cumpliendo Sus mandatos y respondiendo a vuestros llamados.¿No queréis, entonces, comenzar hoy mismo el proceso de iniciar o de intensificar vuestro contacto con las huestes angelicales, con el fin de fortalecer vuestra aura con lo que viene a ser la sustancia misma del halo exterior de la llama de la propia realidad de Dios, dirigida a los fuegos áuricos de las huestes angelicales y brillando dentro de ellos? ¡Cuánto se complacen en recibir la invitación de los mortales que desean alinearse a los propósitos de Dios! Y, ¿sabéis?, estos seres poderosos no pueden fallar en su misión cuando una llama de la luz en encarnación, un hijo de Dios, los invita a venir y dar auxilio.

Una vez que los hombres entiendan este hecho –que las huestes angelicales responderán a sus llamados-, una vez que comprendan que estos emisarios del Cielo están obligados por ley cósmica a responder a sus súplicas y a enviar ayuda allí donde sea necesario, se darán cuenta también de que incluso Cristo aprovechó la ministración de los ángeles a lo largo de su vida. Las huestes angelicales son el ejército de Dios, el poder, el servicio, la perfección y la fuerza de Dios, que fluyen desde el reino de la inmortalidad a su inmediata manifestación en la región de los mortales y establecen el contacto necesario entre Dios y el hombre. El desdén que la humanidad ignorante manifiesta por las huestes angelicales ha sido la causa de que muchos caigan bajo las influencias negativas de las fuerzas de la oscuridad, que flotan en la atmósfera buscando destruir la paz, el poder y la pureza de los hombres.

Cuan trágico es que algunos hombres, henchidos de orgullo humano, quieran hablar sólo con Dios directamente, e ignoren así a los que Dios ha enviado, incluso a los Maestros Ascendidos y a los hijos e hijas de Dios en la Tierra, a los que se ha dado la ordenación especial de transmitir el mensaje de la verdad a la humanidad. 

Vocación de gran magnitud es salir con Su poder y en Su nombre. Que nuestra protección acompañe a los Hermanos del Manto Dorado que prestan servicio en planos no ascendidos, que, en el dulce nombre de la sabiduría, desean enseñar a los hombres la verdad de los siglos, gracias a lo cual recibirán en sus auras el canto celestial que es la gloria de Dios en las alturas y la paz Dios en la Tierra a todos los hombres de buena voluntad. El mensaje de los ángeles que retumbó por las llanuras de Belén cuando Cristo nació lo escuchan desde entonces los pocos que, en cada siglo, han estado en comunión con los ángeles ministradores; sin embargo, la luz de los ángeles es para todos.

¿Cómo fue posible que olvidáramos tan negligentemente, como ha hecho la humanidad, el servicio y la devoción de los ángeles, enviados desde una octava de poder y belleza que penetra en la vuestra? ¿No deseáis, pues, tomar en consideración a los ángeles benditos –no sólo a los poderosos arcángeles, sino también a los querubines y serafines- en los próximos días y a lo largo de toda vuestra vida? Porque muchos quisieran comunicarse con los grandes arcángeles, como los bienamados Miguel, Chamuel y Uriel, y no se dan cuenta de que aun ellos, con su gran caudal divino, tienen sus propios ayudantes que, en cumplimiento de su noviciado y de sus propias aspiraciones de ascender en la jerarquía angelical, están dispuestos a hacer cualquier favor divino en beneficio de los hijos de Dios en la Tierra cuando ellos se lo piden. Todos deben entender, pues, la necesidad de hacer la petición. Porque el Cielo no entra en el mundo del hombre sin ser invitado, y hasta el angelito más pequeño de todo el Cielo acoge el amor y la invitación de los hombres a ser útiles.

El amor divino

Vosotros le pertenecéis a Dios. Vuestra aura, el vestido que Dios os dio, fue diseñada para intensificar Su amor. No la desgarréis; no la abráis por la fuerza con descuido; mantenedla ceñida a vuestro alrededor como una mantilla de amor y luz. Porque algún día, como el patito feo que se convirtió en cisne, el aura se convertirá en el Traje de Bodas del Señor -luz blanca acerada, reforzada por el resplandor divino que nadie puede tocar-, que literalmente transforma el ser exterior del hombre en la Perfección de la Presencia, que se conserva eternamente intacta, cuya luz se expande y resplandece a medida que va creciendo con los fuegos del hogar y del amor divino.

Vuestra aura es vuestra luz

Cuántos hombres han entendido mal lo que es el aura y lo que puede hacer! El aura es la suma total de la emanación de la vida individual, en estado tanto puro como impuro. Con frecuencia, ocultando bondadosamente a la vista de la gente el lado oscuro de la naturaleza humana, el aura proyecta a los hombres su más bella apariencia, de la blancura de la madreperla, como si atendiera a las palabras de Dios que vienen desde la antigüedad: "Aunque vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos".

Hay ocasiones en que el aura momentáneamente se invierte de dentro para afuera y pone en el primer plano el aspecto más feo de la naturaleza humana, el cual verán quienes son bastante sensibles para percibir el aura humana. Este pregonar a los cuatro vientos, los errores de un hombre no es siempre deplorable; porque cuando el oro se refina en el fuego del propósito, muchas veces la escoria sube a la superficie para ser desechada. Por lo tanto, cuando de vez en vez alguna influencia negativa aparece en vosotros o en otros, no la consideréis como una plaga permanente, sino como una espina que podéis quitar y eliminar del mundo de las apariencias. El hecho de que lo que estaba dentro haya salido a la superficie es un ejemplo del principio de redención; y, debidamente entendida, esta depuración puede significar el fortalecimiento de vuestra aura y de vuestra vida.

Dejar ir lo negativo hacia el Infinito

Como parte integrante del proceso de borrar en la corriente del tiempo y del espacio, amados corazones, Dios, en Su gran sabiduría, frecuentemente hace uso de esta exposición a la vista del público o a la de vosotros como medio para ayudaros a deshaceros de una situación indeseable. ¿Ya habíais pensado en esto antes? ¡Qué lástima si no! Suprimir el mal o empujarlo hacia el fondo, ocultándolo como si con ello os fuerais a deshacer de él, no surte efecto realmente; porque todas las cosas deberían entregarse a Dios para ser juzgadas -gustosa, alegre y espontáneamente.

Evitar la culpa y los sentimientos negativos como la duda y el miedo

Los hombres no deberían seguir sintiéndose agobiados por el sentimiento interno de culpa o de insatisfacción que la supresión de la verdad a menudo trae consigo. Porque el expurgar el aura humana de estas condiciones indeseables no tiene que ser un proceso largo. El solo reconocer, humilde y candorosamente, que habéis cometido un error y el intento sincero de corregirlo harán mucho por la purificación de vuestra aura. Dios no le echa en cara, iracundo, al hombre lo que éste ya se ha infligido a sí mismo al hacer mal uso del libre albedrío; porque el hombre se impone su propio castigo al negarse acceso a la gracia de Dios por infringir la ley. Por eso, las dulces gotas de misericordia y de bondad divinas se ofrecen al hombre como agentes depurados de su propia censura. Son frescas y refrescantes, como la lluvia celestial que a nadie se niega.

Llenad, pues, vuestra conciencia de deleite divino y observad cómo la purificación del aura alegra a los ángeles. ¿No habéis leído nunca las palabras del Maestro: "Habrá más alegría en el Cielo por un solo pecador arrepentido que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse" ¡Oh, qué mundo más maravilloso se manifestará a la humanidad cuando el poder de Dios pase, literalmente, por el corazón y el ser del hombre sin impedimentos, inundando el planeta de luz!Sin embargo, los hombres deben entender que, hasta que no se hayan preparado para el gran banquete de bodas al cual han sido invitados, no podrán saber bien qué significa el progreso de la vida; porque el tinte oscuro del dolor y de la degradación del hombre afecta tanto a la conciencia que el hombre difícilmente puede reconocer al prometido en su Yo Divino. Es una pena que el hombre, celestial por naturaleza, por el mal uso del libre albedrío haya disminuido la frecuencia vibratoria natural de sus átomos, dada por Dios, a un punto tan bajo que incluso el templo de su cuerpo tiene que quebrarse una y otra vez con el fin de detener los ciclos del sentido del pecado. Cuando el recipiente de barro se quiebra, el hombre recibe la oportunidad de entrever la realidad, cosa que nunca haría -a no ser que hubiera alcanzado el autodominio- si su vida continuara por tiempo indefinido en un solo cuerpo físico.

¡Cuán profundas y hermosas son las mercedes de Dios! Con cuánta solicitud ha provisto al hombre del don del libre albedrío, para que al hacer las elecciones correctas pueda encontrar su camino al trono de la gracia y recibir ahí la confirmación de su propia soberanía, conferida por Dios: "Tú eres mi Hijo; hoy yo te he engendrado”.

Quiero dar a cada estudiante la comprensión de que, así como existe la llama de Dios en el aura de un individuo, de igual forma existe la llama de Dios en el aura del planeta. Todo acto de fe que se lleva a cabo se suma a la acción del fuego sagrado sobre el planeta, tal como todo acto de profanación derrumba las grandes fortificaciones cósmicas, construidas tan tierna y cuidadosamente por manos angelicales que se unen a los hombres y a los maestros en el servicio a la vida. Que todos entiendan lo que significa la construcción del templo cósmico dentro del microcosmos y del Macrocosmos. El templo cósmico del aura es un edificio permanente del Fuego Sagrado. El templo cósmico del mundo se compone de muchas auras dedicadas al Espíritu del Señor que mora en ellas. Los pensamientos y sentimientos iluminados ayudarán a los individuos y a la humanidad, que luchan juntos como si fueran uno, a arrojar a la pila de los desechos los pensamientos, sentimientos y acciones que no sean dignos de formar parte de la superestructura del templo del ser.

¡Sed selectivos! ¡Sed perfectos en todos vuestros actos! Porque hay alguien que está asignado para vigilar y esperar con vosotros hasta que llegue el momento en que podáis vigilar y esperar con otros. Tal como el sistema de compañerismo se usa entre los soldados en el campo de batalla, o entre policías que cuidan de la tranquilidad en las grandes ciudades, así también existen seres cósmicos, ángeles de la guarda y encantadores espíritus de la naturaleza provenientes del corazón de Dios que os cuidan para mantener vuestro sendero tranquilo y seguro, impasible a los actos de los mortales. Porque la inmortalidad consumirá la mortalidad tal como la muerte es consumida por la victoria, y la luz prevalecerá en el planeta.

El fortalecimiento del aura

Las prendas de Dios son las más trascendentales que el hombre pueda jamás lucir. Representan el grado más alto de la vida, el desarrollo no sólo de la naturaleza amorosa y de la sabiduría de Dios, sino también del elemento de poder. Este último lo buscan muchos sin estar dispuestos primero a hacer los preparativos necesarios para purificar el amor y la sabiduría sagrada que se manifiestan en el alma.

Debido a que lo grande y lo trivial están entremezclados en la conciencia humana, el hombre anula eternamente la manifestación de la verdadera trascendencia espiritual. Empeñarse en las distracciones del mundo y amar sus cosas, dejándose consumir por ellas, privan al hombre de la magnífica ocupación de buscar la unidad con Dios, vocación cósmica de realidad permanente (lo más importante para ustedes es su trabajo espiritual)

El Cristo Cósmico

Puede que haya un tiempo para plantar, para regar, para amar y para morir; sin embargo, lo que a nosotros nos interesa es la vida abundante, que en ninguna parte es más abundante que en la cascada magnética del poder del Cristo Cósmico que se derrama sobre el individuo desde el corazón de su propia identidad divina, cuando fija su atención en la Presencia y comprende que allí se encuentra su vida verdadera, eterna, inmortal y permanente. Mientras se encuentre en el círculo limitado de su propia individualidad, cual planta en maceta, permanecerá atado a sus confines; pero una vez que permite que el poder y el apremio del fulgor divino desciendan desde el corazón de su Presencia Divina, se convierte al fin en recipiente de la vida inmortal con toda su abundancia y su alcance ilimitado.

La ilusión del yo tiene que seguir siendo una ilusión hasta que el yo se haya rendido; por lo tanto, los hombres que estén listos y dispuestos a librarse de las cadenas de una existencia egocéntrica y a entregarse a la infinita capacidad del Yo Divino tienen que rendirse incondicionalmente al Ser Divino. En ese momento no queda ya ningún sentimiento de pérdida, sino sólo de ganancia, que el alma percibe como excelencia cósmica a medida que aumenta su capacidad de desarrollar en el aura la conciencia de la penetración absoluta de lo Absoluto. Físicamente, los átomos mismos del hombre se empapan en una cascada de la intensidad de las olas cósmicas: el beber del elíxir de la vida, la poción mágica con la que un hombre se transforma. En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, resuena la trompeta del ser verdadero. Este es Dios, y no hay como Él.

La mente carnal no puede seguir dirigiendo los asuntos de una persona así. Ha nacido un Cristo, una nova en el horizonte, uno que está deseoso de seguir las huellas de la regeneración cósmica. Así, la pureza y el poder de la Presencia dan una nueva nota, y lo viejo se acaba en verdad y todas las cosas se vuelven nuevas.

Cuán bello es el contacto con la jerarquía, con la mano de los hermanos de la luz cuyos vestidos son prendas de luz, cuya conciencia, que refleja la anticipación del progreso espiritual, se sintoniza gozosamente con los deleites divinos que eliminan de la mente humana el sentido de lo comparable o de lo incomparable. El mundo de lías comparaciones mengua; el mundo de Dios aparece. El aura se empapa en él, y ningún sacrificio es demasiado grande, ninguna migaja demasiado pequeña para ser ignorada, ninguna comprensión demasiado significativa como para no encontrar su propio patrón integral de utilidad. Así, el campo del aura humana se pierde en un mar de luz, en el aura de Dios, más grande; las ventanas del Cielo se abren hacia el mundo del individuo, y las lluvias de energía lumínica resuenan como un coro angelical que canta sobre el fuego por los siglos de los siglos.

**El hombre, al sentir el aura humana como una estrella, alcanza su victoria ya que ve el Universo inundado de astros de diferente intensidad. En comparación, su propia luz áurica brilla con mayor fuerza, porque los fuegos de la competencia atizan la llama de la aspiración. Pero de inmediato, porque el incomparable misterio de su ser exquisito se revela finalmente, se queda perplejo al darse cuenta de que no está compitiendo con nadie.

Los cuestionamientos y las dudas sobre la finalidad de la vida ya no ocupan más su mente, porque todas las respuestas nacen en el rito del devenir. La fascinación de la verdad lo envuelve y se va apartando de los viejos conceptos familiares que han sofocado el ardor de la esperanza perpetua en su alma. Está interesado ahora en que los demás también participen de esta gran fuente energética de la realidad que fluye desde arriba. Nada puede llevarse a cabo con su consentimiento que no esté de acuerdo con la voluntad de Dios, porque la voluntad de Dios y la voluntad del hombre ya son una.   

Cuando cada hombre acceda a esta victoria, la lucha disminuirá y luego no será más; porque la fe en la paternidad de Dios reconcilia a los hombres, a través del Cristo, con el manantial de su eterno propósito. La luminosidad de una nueva esperanza, que inunda a todos, otorga dirección a la expansión de la luz áurica. El campo energético se magnifica; y, en su magnificación, la estrella del hombre que se ha vuelto uno con Dios brilla en los planos del ser puro y los ángeles se regocijan. Ha nacido una nueva vida, cuya esperanza de vida será eterna; porque, en la perpetuidad de los ciclos, el aura -como una esfera brillante de fuego blanco, un resplandor estival del fruto del propósito- continúa magnificándose con todo lo que hace. Dios es glorificado en la corriente áurica.

MAHA CHOHAN RAGOCZY- COMPAÑEROS ALMICOS










 

Saludos, Yo Soy el que con el nombre de Maha Chohan Ragoczy y estoy aquí representando la voluntad y la ley del Amor Incondicional  para todos ustedes. Mezclémos todos nuestros corazones juntos en función de lo incondicional y lo eterno. Dios esté con ustedes en el corazón, porque ustedes son Dios en el corazón.

Estoy presente de manera de proveer un mensaje, de darles un insight concerniente a todos los asuntos tumultuosos tomando lugar en estos días sobre su mundo. Lo que está teniendo lugar en su realidad concierne a las sorprendentes e inequívocas evoluciones que están tratando de encontrar un lugar en sus mentes y en su entorno de manera de ser entendidos y aceptados como un elemento del proceso de Ascensión.

Los lados más “oscuros” de su ser son más específicamente aquellas partes distintivas de su Ser que piden ser escuchadas y que los agarran para tener su atención. Ellas quieren ser vistas, aceptadas y reconocidas como una parte intrínseca de su Ser porque siempre han sido repelidas y negadas, incluso empujadas como si fueran algo que no es suyo. Estas partes “inferiores” suyas no son para ser repelidas, ellas sólo tienen que ser aceptadas como suyas, como una parte funcional de su Ser que funcionar y asiste a través de esta polaridad la cual en sí misma es una expresión de la dualidad.

Es por esto que es importante reconocer esas partes “oscuras” suyas y de aceptarlas como suyas ya que es la única forma de traer todo nuevamente hacia un estado de equilibrio y de amarse a ustedes mismos incondicionalmente. Todos aquellos aspectos “oscuros” en encarnación, así como en los reinos etéricos contribuyen a su crecimiento espiritual y su evolución mostrándoles todas las facetas de su versátil ser, su Ser Multidimensional. Esto es importante de manera de dejarlos experimentar el juego en la dualidad, así que es mucho mejor usarlas en otras /amorosas formas y cooperar con ellas en vez de repelerlas y verlas como algo fuera de ustedes.

La única diferencia ahora será que sus aspectos “más oscuros” no serán más la fuerza que lidera como han sido en vidas previas, por el contrario, ahora esos aspectos “más oscuros” están cambiando sus roles y están contribuyendo en el trasfondo y ya no más en el frente. Los que emergirán ahora son los aspectos más “iluminados” y su Ser Superior con quien están ahora en el proceso de conformar una conexión más próxima y por eso esta parte de su Ser tomará completamente la tarea de experimentar y de expresar esta otra parte de su Ser.

Ustedes se encuentran ahora en el punto de equilibrio de esta polarización y están aspirando a encontrar ese equilibrio, ese punto de neutralidad después del cual pueden expandirse nuevamente hacia cualquier forma de la Luz. Esto sucede no sólo a un nivel etérico sino también en la encarnación física y esta es la razón hay una charla del notable cambio del envase físico virando más y más hacia el Cuerpo de Luz el cual será tangible a ojo desnudo.

Esta es la transformación, éste es el proceso Alquímico de la polarización a la unidad y en unidad, la expansión del Cuerpo de Luz desde su corazón interior moviéndose a través del denso cuerpo físico. Es un proceso Alquímico en el cual el cuerpo físico, compuesto por materia y energía densa, comienza nuevamente a asimilarse hacia el aspecto físico que porta y ejecuta, después de lo cual se multiplica con los valores energéticos de la realización y de inmediato se dispensa y divide en una forma de luz que porta los valores y cargos de su expresión energética, su huella o mejor dicho, su Ser esencial en la expresión de la Luz.

El proceso alquímico está más allá del poder de las palabras existentes utilizadas por la gente común para dar una explicación adecuada, ya que más bien es un proceso del Ser o más específicamente un proceso de hacerlo por el Ser.

Es esto, nada más, nada menos. No necesitan hacer nada sino ser su Ser, el ser que verdaderamente son desde su corazón y no desde su mente a través de la cual piensan que son.

Es por eso que los Maestros mantienen el énfasis en el valor de su Ser, del Amor, de la Auto-aceptación y de Autoestima. Es un concepto muy importante en el proceso de Ascensión apreciar verdaderamente el aspecto físico en todo esto. No es fácil, ciertamente no es un juego de niños llevar a cabo este proceso Alquímico bajo la constante presión del influjo de energías mientras se está viviendo en una física y densa encarnación que no puede resistir mucha presión.

El Maestro Saint Germain es uno de los pocos y Él es más famoso Maestro Ascendido que ha sido capaz de conseguir este proceso con su envase físico. Es por eso que él contribuye grandemente con este proceso de Ascensión y es la razón por la cual él es esencial en esta Edad Dorada de Acuario. No es una coincidencia que él represente esta Era dorada y que esté en servicio para todos ustedes ya que conoce como ningún otro cómo cambiar regularmente un cuerpo físico a un Cuerpo de Luz y viceversa con y a través del aspecto físico.

Por años Saint Germain fue un aprendiz mío en mi Retiro Santo, justo a tiempo para estar preparado para este momento del AHORA. Y juntos procederemos en nombre de todos ustedes, nuestras ambas energías conectadas en Una. Hemos compartido encarnaciones como Uno y lo mismo, un hecho esto no es conocido en su mundo, pero que es conocido  ahora al decirles esto.

El proceso Alquímico asegurará muchas fusiones las cuales tendrán lugar a niveles profundos y aún desconocidos con otros aspectos de su Ser, que también pueden encontrar en otros. Esta es la razón por la cual de repente muchos compañeros álmicos se están encontrando en esta vida e incluso más de un compañero, porque cada uno de ustedes tiene múltiples compañeros álmicos. También incluída está la conexión con la única Llama Gemela porque primeramente las conexiones serán hechas con las partes de los aspectos conjuntos que alguien comparte con un compañero del alma ya que esto funciona como una especie de fusionador en la conciencia por el cual se unen de una forma u otra en su encarnación actual.

No teman cuando múltiples compañeros álmicos entren en su vida en vez de sólo uno ya que ustedes tienen muchos aspectos del Alma suya y su Llama Gemela que están escondidos, como si estuvieran en esos compañeros álmicos. La conexión con esos aspectos asegura que ustedes se reconozcan en ellos y esto trae una aceptación y amor propio en su despertar y contribuye a la completitud de las fusiones y la reunión con su Llama Gemela. Esto se refiere también al proceso Alquímico, ya que todo es un reflejo de la energía y las cargas, descargas y creaciones.

Su masculinidad dará paso cada vez más a su femineidad, lo que implica algunas aflicciones al ocurrir esto con cada nuevo nacimiento. Están justo ahora  en esas angustias que se intensificarán cada vez más y se realizarán cada vez más rápido, como contracciones durante un trabajo de parto. Esta es la señal de cómo se cierra el nacimiento del Nuevo Mundo con Gaia y la Humanidad y se vuelve realidad. Tomen respiraciones profundas entre los cambios, que siguen ahora en rápida sucesión así que mantengan su enfoque y su fortaleza intacta meditando y con un estilo de vida saludable de forma que incluso su aspecto físico pueda disfrutarlo y pueda cambiar sin ninguna complicación.

Cada proceso que se completa a sí mismo ahora es un resultado de las viejas energías que tienen que partir y se están volviendo obsoletas en esta venta de tiempo. Esto concierne a energías kármicas o discordantes las cuales han sido depleccionadas y mal usadas de tal forma que ya no pueden funcionar en esta realidad ni  en su ser. Déjenlas ser, déjenlas encontrar su camino hacia afuera, déjenlas volverse conscientes de su disfunción de forma que puedan ser incorporadas nuevamente en la fuente donde pueden manifestarse nuevamente en energías necesarias en la Tierra.

Yo Soy MahaChohan Ragoczy y mi Ser está siempre con ustedes. Namaste

Méline Lafont